Besos

Hace poco tiempo, y gracias a mi ángel de la guarda, llego a mis manos un teléfono con wifi. Gracias a él tuve la suerte de utilizar el programa de moda, el whatsapp, que aunque me parece increíble estar diciendo esto, me ha dado la posibilidad de relacionarme de manera mas intensa con personas que solo veía de paso, y sobre todas las cosas, la posibilidad de vivir grandes experiencias que seguro no habría sido capaz de alcanzar, y momentos absolutamente irrepetibles, que solo me llevan a dar de nuevo las gracias a mi ángel, y a todos los que las han compartido conmigo.

Hoy voy a contaros una de esas intensas aventuras, a mi estilo, que nunca pensé que un teléfono móvil me pudiera llegar a regalar.

A millones de kilómetros de la tierra, un país gira a gran velocidad. Dicen que los dioses de la creación un día tenían ganas de jugar al fútbol, así que le dieron una patada a una piedra, con tal fuerza que se formo el mundo Giro. Allí las moléculas se reproducen a gran velocidad lo que llevo a la creación de seres enormemente especiales.

Estos pequeños, pero poderosos seres, tienen una vida parecida a la nuestra, aunque su destino esta siempre anclado a algún habitante de la tierra.

Ellos son ángeles, ángeles que nos vigilan y nos ayudan en todos los momentos de nuestra vida, buenos, malos….. pero siempre con el fin de ayudar y de proteger.

Un día, los ángeles fueron llamados a una reunión de urgencia, un niño de tan solo 2 meses necesitaba ayuda de inmediato.

Cuando los jefes leyeron los listados no pudieron evitar mostrarse preocupados,¡ el ángel de Diego era Goni!¡ Madre mía! Goni era un chiquillo despistado, muy estudioso, solitario…..los jefes tenían la esperanza de que madurara antes de tener que hacer algún trabajo, no sabían por que, no confiaban en el.

Pero no hay mas remedio, deberá partir en pocas horas.

Goni estaba ilusionado, estaba seguro de que lo haría bien, demostraría que todos pueden confiar. Se reunió con los jefes en el túnel de partida, y al darle la mano al último de ellos tropezó y cayo dentro del túnel en una posición totalmente incomoda.

Goni paso todo el trayecto dando golpes a las paredes del túnel, volteretas….lo que le llevo a no poder controlar la llegada, por lo que aterrizo en medio de un grupo de amigos, reunidos ante la tristeza de lo que estaba ocurriendo en ese hospital.

Los humanos no tenemos capacidad de ver a los ángeles como Goni, así que este grupo no se dio cuenta de su llegada. El aterrizaje fue tan brusco que no pudo introducirse solo en una de estas personas, sino por el golpe, sus partículas se multiplicaron y entraron en cada uno de los integrantes de este grupo. Así desde este momento, estos amigos tuvieron mas fuerza para pensar, para apoyar a sus amigos y para proporcionarles todo el cariño que necesitaban. Una pareja integrante de este grupo estaba viviendo una de sus peores experiencias, su hijo Diego, de tan solo dos meses, se debatía entre la vida y la muerte. Allí, el grupo, no dejaba de apoyar a estos padres, simplemente compartiendo su pena, cediéndoles el hombro para su desahogo o tratando de entretenerles de alguna forma.

Un día todo este grupo tuvo una gran idea, decidieron hacer una foto de sus propios hijos enviándole un beso a Diego y la enseñarían a estos padres. De ahí surgió hacerse ellos mismos una foto, y crear un álbum de besos para Diego, y de ahí cada uno de los integrantes de este grupo y vía sus grupos de whatsapp, piederon fotos para Diego de cada persona que tuviera ganas de enviar un poco de energía al pobre niño.

En dos días recogieron mas de 400 fotografías, y lo mejor de todo fue ver como consiguieron arrancar una sonrisa a los padres de Diego, como les dio mas energía, fuerza y esperanza, y como, sin lugar a dudas, la madre supo transmitir esto a su hijo cada segundo que le permitieron estar con el.

Tras esta iniciativa tan bonita, Diego se recupero rapidísimo, salio de cuidados intensivos y de la habitación del hospital y en pocos días, se fue a su casa.

Goni  termino su tarea, cansado se dirigió a la puerta de entrada del túnel hacia el mundo Giro. Esta vez su viaje fue tranquilo, sentado, y feliz de haber hecho un gran trabajo. A su llegada, los jefes, y el pueblo entero le dieron la enhorabuena, se había convertido en un gran Angel de la guarda.

Hoy en día, esta iniciativa ha calado hondo entre el grupo de mamis del cole de mi hija. Fue una bonita, experiencia que vivimos intensamente gracias a que los protagonistas lo compartieron con nosotras. Así, con enorme fe a la fuerza de los besos, seguimos intentándolo y actualmente recogemos los de cada uno de los niños de la clase de mi hija, para dar fuerzas a su seño, con la esperanza de que le ayuden a recuperarse.

Un beso muy fuerte para ti.

Lidia Tapia

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